DIETA EVOLUTIVA/DIETA ANCESTRAL
Biológica y genéticamente, la especie humana es capaz de adaptarse a una alimentación omnívora, es decir, procedente de lugares geográficos y fuentes alimentarias muy distintas entre sí; de hecho, a lo largo de nuestra evolución como especie hemos ido seleccionando los alimentos que comemos en función, entre otros muchos factores, del lugar donde se asentaba la población, lo que, a su vez, originó una adaptación genética para aprovechar mejor las posibilidades del entorno a la hora de alimentarse.
El hombre primitivo tuvo que adaptarse a una variedad extrema de condiciones en su búsqueda de comida, algo que nosotros, ya no conocemos. Por tanto, puede afirmarse que su dieta estaba sujeta a un número mucho mayor de variaciones que nuestra dieta actual, debido a que la disponibilidad de especies, tanto animales como vegetales, era inmensa.
Entonces, cabe preguntarse, ¿es nuestra dieta actual producto de esta adaptación evolutiva o más bien es el resultado de las sucesivas e innumerables adaptaciones culturales que el Hombre ha experimentado desde el Neolítico?.
El código genético de la especie humana se constituyó en la época del cazador-recolector, en él está fijado lo que nuestra especie necesita comer para sobrevivir.
No obstante, la relación del ser humano con su alimentación es un hecho complejísimo, que abarca no sólo la percepción de comer para sobrevivir, sino todo un entramado de sensaciones, emociones y simbolismo, mágico, religioso, etc., además de constituir un elemento de dominación económica y social de primer orden, como se ha puesto tantas veces de manifiesto a lo largo de la Historia en guerras, hambrunas, etc.
Otra característica del ser humano es la transformación de los alimentos que come mediante técnicas, a veces, tan sofisticadas que nos parece una característica exclusiva de nuestra especie, aunque no es así.
¿Nuestra dieta actual es acorde con las necesidades biológicas de nuestra especie?, ¿o hemos ido conformando un todo mediante la superposición de necesidades biológicas, culturales y sociales a través de la alimentación?.
En términos nutricionales, ¿son tan diferentes entre sí, como a priori nos puede parecer, las distintas formas tradicionales de alimentarse existentes en el mundo?
Son preguntas básicas para entender la Dietética actual, que busca, ante todo, la forma idónea de alimentarse en función de las verdaderas necesidades fisiológicas del ser humano, así como un mejor entendimiento de la alimentación tradicional y de los sistemas dietéticos ancestrales.
En esencia, puede afirmarse que comemos básicamente todo lo que se empezó a criar o cultivar en el Neolítico, o sea, hace 10.000 años.
Además, practicamos el sedentarismo como principal estilo de vida, lo que conlleva un menor gasto energético. ¿Estamos preparados para ello?. A continuación, estudiaremos las características de este cambio en nuestra alimentación.
