ALIMENTACIÓN DURANTE EL EMBARAZO
Las recomendaciones alimentarias durante la gestación tienen los siguientes objetivos:
1º) Cubrir las necesidades nutritivas y energéticas propias de la mujer.
2º) Satisfacer todas las exigencias nutritivas y energéticas del desarrollo fetal.
3º) Prevenir la aparición durante el periodo de gestación de enfermedades relacionadas con la dieta, sobre todo, la diabetes gestacional y la obesidad.
4º) Preparar al organismo materno para afrontar mejor el parto.
5º) Promover la lactancia materna.
Existe una relación directa entre el estado nutricional de la madre, previo al embarazo y el régimen alimenticio que lleve durante el mismo.
Una parte del peso que se gana durante el embarazo corresponde al feto, la placenta y el líquido amniótico. En una mujer bien nutrida este peso alcanza un 20%. En una mujer mal alimentada puede llegar al 40%. Es por ello que daremos una gran importancia al estudio acerca de cuáles son realmente los nutrientes que realmente enriquecen la dieta de la madre gestante, con el fin de que le feto tenga el peso y los nutrientes adecuados para efectuar en óptimas condiciones su desarrollo.
La ganancia de peso al final del embarazo debe ser de 11-13 kg. Menos aumento supone riesgos para el feto. Durante el primer trimestre el aumento será de 1,4 kg y de 0,4 kg (400 g) por semana durante el resto del embarazo. No obstante, el incremento de peso debe seguirse según cada caso particular, teniendo en cuenta que la ganancia de peso de la embarazada está también en relación a otros factores como son la talla y el peso de la mujer previos al embarazo, edad, estado de salud...
Cambios fisiológicos durante el embarazo
-Cambios de peso
-Aumento de la grasa corporal de la madre (abdomen, espalda y muslo)
-Es una etapa anabólica por excelencia. Se sintetizan tejidos nuevos, se desarrollan tejidos como los fetales o placentarios. Es el único momento de la vida en que se puede almacenar nitrógeno. Por término medio se calcula que el coste energético de un embarazo es de unas 70.000 kcal.
-Se intensifica el hambre y la sed, lo que hay que tener en cuenta para proporcionar los alimentos adecuados y para evitar el sobrepeso.
-Se produce una disminución de la función gastro-intestinal; en este periodo es frecuente la aparición de vómitos, ardores, estreñimiento.
-Se producen muy variados cambios metabólicos:
- Incremento del metabolismo basal
- Alteraciones de la tolerancia a la glucosa
- Alteración del metabolismo del ácido fólico
-El híperinsulinismo fomenta los procesos anabólicos después de las comidas y los procesos catabólicos en los periodos de ayuno, lo que permite mantener un equilibrio glucídico estable; son de especial cuidado las dietas hipocalóricas en este estado, debiendo evitarse que transcurra demasiado tiempo entre las comidas, lo que puede desencadenar estados de hipoglucemia. Es importante instaurar dos simples medidas dietéticas para prevenir este problema:
1º ) Desayunar
2º) Dar un buen aporte de fibra a la dieta
Necesidades energéticas y de nutrientes
El 45% de las kcal. necesarias para desarrollar un embarazo van a parar al metabolismo basal. El 55% restante corresponde a la síntesis de nuevos tejidos.
Por término medio se recomienda:
